Make your own free website on Tripod.com
RecesSo Saltillo

Home

LIBRE ACCESO
CONCIENCIA Y TECNOLOGÍA
EL EVENTO
SEXO SENTIDO
LA FIGURA
LEYENDA, MITO O REALIDAD
ENTREVISTA
Juan José de la Rosa, en busca de Atenas
REPORTAJE
LA PANTALLA
Kinky, la genuina voz del 'underground'
EN PORTADA
Festival del Centro Histórico
SALA DE ESPERA
'El Esquinero' le llaman
Gabriel Neaves, del actor al personaje
Kinky, la genuina voz del 'underground'

kinkyint.jpg

La genuina voz del 'underground'

Una red de beats latinos, grooves electrónicos e hiperactivas líricas empacadas en una fórmula primogénita dentro de la música alternativa; su nombre: Kinky


Por: Hugo Divelha

Su espíritu nómada, su maquinaria sónica dispuesta a engendrar una ecléctica propuesta musical, la inventiva que transpira en cada una de sus formas de expresión y hasta su nombre convierten a Kinky en una banda inmersa en una genuina originalidad.

Surgida de la tierra del cabrito y el Cerro de la Silla, esta banda regiomontana desde 1999 diseñó su propia fábrica musical para explorar los extremos de lo electrónico y lo alternativo, logrando cocinar un estilo que ha conquistado el reconocimiento de la crítica extranjera y nacional.

Gil Cerezo (voz, guitarra y DJ), Ulises Lozano (teclado y programación), Carlos Chairez (guitarra), César Pliego (bajo) y Omar Góngora (batería) forman parte de una nueva generación de músicos mexicanos hambrientos de grabar su nombre en la página principal de la historia de la música.

Su primer disco homónimo y ahora su más reciente aventura en los estudios, Atlas, reflejan un perfil musical honesto que de manera lúdica describe el universo de un grupo acostumbrado a sorprenderse así mismo en cada nueva actividad que emprende.

"Nuestro estilo lo llamamos absurdo, mágico, es una especie de encuentros genéricos que tiene la música y que de repente juega con el hip-hop, el rock y hasta con la zamba; esta especie de experimentación es la premisa que figura en Kinky", comenta Ulises Lozano.

Transitar por las diversas arterias que desembocan en el corazón del underground representa para Kinky una forma de vida, un meticuloso proceso de maduración musical que busca poner en movimiento los sentidos de sus seguidores.

"Al principio hacíamos música para nuestro gusto personal y para los amigos de Monterrey, pero de repente Europa y Estados Unidos se interesaron en nuestro trabajo, ganamos un concurso en Nueva York y empezamos a viajar, hicimos un contrato con una disquera de Londres y después de ahí viajamos a Japón, Indonesia, Chile, Argentina y Colombia hasta convertirnos en un grupo nómada", agrega el tecladista.

Desfilar en los escenarios del orbe a lado de monstruos de la música como Radio Head y The Cure, armonizar las bandas sonoras de películas mexicanas y hollywoodenses y presentarse en programas de la NBC y otras cadenas americanas de relevancia son sólo algunos de los testimonios que dan constancia de la calidad de este electrizante quinteto.

"A todos lados llegamos con todo el folclor y el nopalote en la frente, somos mexicanos y hacemos sentir que sabemos tocar, estamos bien orgullosos de ser mexicanos y de poder dar la cara musicalmente por nuestro país", apunta Omar Góngora.

Ya sea en inglés, español, portugués u otros dialectos creados en la inconsciencia de lo absurdo, Kinky diseña canciones que cuestionan el color de los presidentes, que enfatizan el fomento de la actividad física o que simplemente estimulan la imaginación.

"Ahora el grupo se guía por un concepto más orgánico, buscamos un balance entre lírica y sonido, pero realmente no le ponemos mucha atención a eso, buscamos un nivel de producción explorando en la maduración de una canción, a la hora de componer no hay reglas", señala el baterista.

Lejos de buscar una fama transitoria, Kinky prefiere establecerse sin descanso en un escaño experimental, en una mira alternativa que sólo busca un solo objetivo: crear buena música.

"Somos una banda que nos gusta establecerse, no nos gustaría tener sólo un boom porque cuando lo tienes a tu carrera le afecta en vez de beneficiarla, no somos un grupo hecho a la ligera, somos una banda sumergida en la multiculturalidad que puede soñar en inglés o en español, pero que busca constantemente contagiar al público de sus ideas descabelladas, de sus sonidos recreativos, de su expresión siempre impredecible" concluye Gil.